lunes, 19 de abril de 2010
Hace mucho que no hablamos, en realidad no hace tanto, pero pasar de hablar todos los días a no hablar nunca es todo un paso. Si no fuera porque la escucho hablar todos los días en el recreo sentiría que ya no existe. Me duele pensarlo, pero somos como dos extraños que se cruzan una y otra vez pero no se ponen a hablar. Siento que ya hasta olvide el sonido de su voz, ¿es agudo? ¿es grave? ¿como es su tono cuando se ríe? ¿de que color son sus ojos? Ya ni las pocas imágenes que antes tenia en mi memoria quedan. La veo pasar todos los días en el recreo, y aunque nos conocemos y mucho seguimos siendo dos extrañas. Extraño hablar con ella todos los días, contarle todo lo que siento, desde lo mas pelotudo hasta lo mas profundo. Extraño esas charlas profundas que solo con ella tenia. Simplemente extraño hablar con ella, abrazarla. Me encantaría poder volver a hacerlo. Abrazarla como antes y decirle lo muy importante que es ella para mi. Poder decirle que a pesar de todo lo que paso, de la distancia que nos auto-impusimos, a pesar de todo lo que paso en estos veinte días nunca dejo de ser importante para mi, y que siempre lo va a ser porque me seria imposible olvidarla. Solo eso me gustaría decirle, y después irme, irme lo mas lejos posible, y así intentar faltar a mi palabra e intentar olvidarla.
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