Hace mucho tiempo que pasas caminando por allí, siempre cruzas al lado opuesto porque no quieres observar todo lo que allí se esconde; pero ese día, sin quererlo, no cruzaste, seguiste derecho, y luego de pasar frente a esa casa tan extraña para ti te detuviste, giraste sobre tus talones y volviste. Algo llamó tu atencion, quiza era esa mezcla de colores que te recordaba a la ropa que usaba tu abuela en los años 60', quiza era la pared llena de frases que te resultaban conocidas pero que no lograbas identificar, quiza era ese gran simbolo de la paz arriba de la puerta, o quiza era el hecho de que en la puerta estaban talladas las imágenes del teatro y que abajo, bordeándolas, decía "Si quieres conocerme, no te quedes con la fachada".
Todavia sin entender el por qué de esa nueva admiracion por la casa que tanto trataste de evitar, abriste la puerta y te adentraste en ese mundo fantastico, casi antiguo. Era una mezcla de épocas, nada actual, nada moderna, todo era puramente original. Seguiste caminando mientras veías fotos de quien pensabas seria la dueña; llegaste a una habitacion pero cuando abriste la puerta te diste cuenta que en la pared opuesta a donde vos te encontrabas habia un micrófono, una banqueta y una chica (la dueña de la casa) sonriendo. Te invitó a pasar con su mayor sonrisa y te dijo "Sabía que algún día tu miedo pasaría y que cuando logres entender la fachada, lograrías entender el interior"
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